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Programa de Inclusión Laboral gana primer Virtus Social Innovation Challenge

El “Programa de Inclusión a Empresas (PIE)” fue la solución ganadora de la primera versión del Virtus Social Innovation Challenge (VSIC), iniciativa de Virtus Partners que busca resolver problemas concretos de la sociedad utilizando las herramientas y know how de la consultoría, el talento de las universidades y la conexión de las fundaciones con las necesidades sociales.

La propuesta apunta a mejorar la inclusión laboral de personas con discapacidad intelectual, normalizando la inclusión mediante actividades y talleres con los colaboradores de las empresas y las personas con discapacidad, así como generar una figura de acompañamiento durante los primeros meses de adaptación.

En su primera versión, realizada el 10 y 11 de mayo, el desafío fue propuesto por la Fundación Miradas Compartidas y abordado junto a estudiantes de MBA y pregrado de la Universidad Adolfo Ibáñez. El objetivo era generar una solución innovadora y costo-efectiva que permita aumentar la efectividad de la inclusión laboral de personas con Discapacidad Intelectual (DI), facilitando el cumplimiento de la Ley de Inclusión Laboral.

“El PIE cuenta de dos pasos. El primero de ellos busca normalizar la inclusión laboral mediante actividades donde participen colaboradores de la empresa y personas con DI, mientras que el segundo crea el rol de Buddy: una persona encargada de acompañar y dar feedback durante el proceso de incorporación de la persona con discapacidad”, explicó Cristián Richard, miembro del equipo ganador.

Utilizando las metodologías Design Thinking y Sprint, en dos días los tres equipos de trabajo desarrollaron más de 20 ideas, cinco conceptos y dos prototipos. “Estamos felices con las soluciones propuestas y creemos que todas tienen potencial para contribuir a solucionar el problema de la inclusión laboral. Esto nos demuestra que cuando empresas, organizaciones y la academia trabajan juntas, podemos impactar a nuestra sociedad y transformar Chile”, destacó Juan José de la Torre, Managing Partner – Virtus Digital de Virtus Partners.

Las otras propuestas presentadas apuntaban a la adaptación de las plataformas de reclutamiento ya existentes para incorporar oportunidades para personas con DI, planteando -entre otras cosas- cambiar el fomato tradicional de envío de currículums por videos de presentación. También, se propuso el desarrollo de una plataforma de transparencia que dé cuenta del estado de cumplimento de la Ley de Inclusión y muestre qué empresas están optando por incorporar personas con discapacidad y qué empresas están optando por la donación. Y se planteó la creación de una app que permita monitorear el cumplimiento de tareas por parte de las personas con discapacidad, facilitándoles hacer un mejor seguimiento de sus progresos.

Felipe Olavarría, gerente general de Miradas Compartidas, señaló que estas soluciones superaron las expectativas de la fundación y que las tres contienen elementos importantes para el desarrollo de un proyecto que mejore la inclusión laboral en el tiempo. “Es impresionante ver como personas que no tenían ninguna relación previa con la discapacidad, fueron capaces de conectar tan profundamente con la problemática. Gracias a la metodología utilizada, se plantearon diversos puntos de vista y se generó una amplitud de mente que fue clave en el desarrollo de soluciones concretas”, sostuvo.

Por su parte, Horacio Arredondo, director del Executive MBA de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez, destacó que la formación de profesionales y líderes capaces de transformar sus organizaciones y la sociedad por medio de la innovación, es uno de los elementos distintivos de la formación de pre y posgrado de la escuela de negocios. “En un mundo de cambios disruptivos, nuestra escuela está abocada a formar profesionales y líderes que sean capaces de enfrentarse a problemas de alta complejidad social, como es el caso, precisamente, del desafío de la inclusión que nos plantea el mundo actual”, señaló.

El desafío de la inclusión

En abril de 2017 comenzó a regir en Chile la Ley Nº 21.015 de Inclusión Laboral de personas con Discapacidad, la cual actualmente obliga a las empresas con más de 100 trabajadores a incorporar un 1% de personas con esta condición a su fuerza de trabajo. De este modo, unas 7.600 compañías deberán cumplir con esta normativa, la que también involucra la inclusión de personas con Discapacidad Intelectual.

Sin embargo, la Fundación Miradas Compartidas -dedicada a pontenciar la inclusión de personas con discapacidad a través del teatro y el deporte- detectó que la inserción laboral de personas con esta condición se ha vuelto un proceso complejo tanto para las empresas como para los trabajadores. Esto dado a que las personas sin DI no saben convivir laboralmente con aquellos que sí la tienen y viceversa, generando incomodidad y fricciones para ambas partes.

Para diseñar el desafío planteado en el primer Virtus Social Innovation Challenge, se entrevistaron personas con DI y empresas que tuvieron una inserción exitosa, así como también casos en los que la inserción fracasó. Asimismo, se entrevistaron colaboradores de la fundación de Antofagasta y Valparaíso, quienes contribuyeron con su experiencia y mirada regional, y se trabajó junto a tres equipos conformados por consultores de Virtus Partners, alumnos de la Universidad Adolfo Ibáñez y expertos de Miradas Compartidas.

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