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“La Voz del Experto”: Beauchef Motor de Emprendimiento

Confieso que escribo este post más como (orgulloso) ex Beauchefiano que como Gerente de Emprendimiento (S) de Corfo. Si bien he visto cómo la Universidad de Chile, y en particular Beauchef, ha dado sus pasos en emprendimiento de innovación (también conocidas como startups), también he visto cómo le ha costado potenciar realmente su foco.

El tema emprendimiento ha tomado fuerza en el país durante los últimos 10 años. Es más, los últimos cinco años, sobre todo después de la creación del programa Start-Up Chile, es donde hemos visto con más fuerza su crecimiento. Yo egresé y me titulé de la Universidad el 2008, por lo que no estoy tan lejos de lo que era Beauchef y no recuerdo que emprendimiento haya sido un tema central dentro de nuestra malla o redes de apoyo.

Pero hay una pregunta válida: ¿Es realmente relevante que Beauchef desarrolle con fuerza una cara emprendedora? ¿O es mejor que se fortalezca en lo más destacado que tiene: los mejores “injenieros” de Chile (viene de cerca la recomendación) y de una técnica para la ciencia del más alto nivel?

Me gustaría dedicarle un par de minutos a esta discusión, pero les dejo el spoiler: Sí, es relevante.

Cuando la gente habla de emprendimiento o de un emprendedor, inmediatamente imagina un tipo capaz de vender cualquier cosa (muchas veces sin un producto realmente bueno). Acá ya tenemos dos paradigmas que vi muchas veces en la universidad. Primero, ese personaje es sólo uno del equipo. El otro generalmente es un técnico, obsesivo con el producto/servicio y la calidad del mismo.

El segundo paradigma tiene relación con tener un producto o servicio que no es la mejor versión de sí mismo y tratar de venderlo no es sinónimo de ser un “chanta” (salvo que no informes a tus clientes de estas carencias) sino que es parte de lo que es el camino de descubrir la mejor versión de tu producto en innovación. Por eso existen páginas como Kickstarter, donde compras un producto que sabes que es un prototipo. Es altamente disruptivo, pero sabes también que puede no ser la mejor versión de sí mismo.

Es en este punto donde veo una traba en el emprendimiento en Beauchef: Generalmente sus ingenieros ponemos el foco en hacer la mejor versión de un producto o servicio, sin mostrarlo hasta que sea algo que realmente nos guste. En innovación es exactamente lo opuesto: debes mostrar un diseño, recibir mucho feedback (a veces destructivo) y después de eso, hacer una primera versión “fea” pero funcional. Luego chocas de nuevo con el cliente y vuelves a iterar. Hay ocasiones en que se puede cobrar entre medio de esas iteraciones, a veces no, depende de qué tan básica o inconclusa sea la versión del producto/servicio.

Por otra parte está la capacidad de venta. Acepto que este es un prejuicio nacido desde mi propia experiencia y que no tiene un respaldo en data. Sin embargo, existe una percepción del ingeniero de Beauchef de ser altamente técnico pero sin tanta capacidad comercial.  Obviamente no se puede generalizar, pero es importante ver las capacidades diferenciadoras dentro de nuestra entidad.

¿Qué hacer en este punto? No es la intención criticar gratuitamente. De hecho, no es mi intención destacar lo que se supone nos falta, sino que al revés, ver cómo sacarle partido a lo que tenemos y por lo que es reconocido Beauchef.

Creo que potenciar el emprendimiento de innovación en Beauchef es sumamente importante: Es muy difícil construir cambios de largo plazo en un país si no se genera innovación y para generarla, se requiere emprendimiento, ya sea dentro o fuera de las empresas establecidas. Es más, a través de la historia queda demostrado que las principales innovaciones, las más disruptivas, son las que ayudan a los países a crecer. A su vez, se ha visto que esas innovaciones disruptivas principalmente vienen de emprendedores, no de grandes compañías.

Por otra parte, como set de capacidades que tienen los ingenieros, debiese desarrollarse aún más la técnica de levantar un desafío desde el mercado, hacerse las preguntas correctas y generar una solución que no está del todo clara en un inicio pero que puede perfeccionarse en base a datos y reacciones de la gente más que con la percepción propia (objetivo del proyecto Ingeniería 2030). Eso es lo que uno aprende en emprendimiento. Al salir a trabajar te das cuenta que hay dos grandes mentiras en la Educación Superior (y en todo el sistema educacional): Que la respuesta es única y que siempre vas a tener toda la data a mano para resolver el desafío.

Beauchef debiese ser un bastión de emprendimiento e innovación, pero no lo logrará actuando solo ni usando las mismas técnicas que las otras universidades. Es crítico entender cuál es nuestra capacidad diferenciadora y de ello es vital echar mano para construir una propuesta de valor sólida. Hemos tenido poca relación (por no decir nula) con otros talentos de otras facultades. Para qué hablar de otras universidades. Y no estoy hablando de un congreso o un evento en particular (como lo es la gran Fonda Minera), me refiero al trabajo real en el día a día, con flujo de información constante y contactos más allá de nuestros compañeros de generación.

En una opinión muy personal, pero a la vez informada por todo lo que he podido ver en emprendimiento (como emprendedor, gerente de aceleradora, profesor de esta casa de estudio y en Corfo). Beauchef debiese ser el campeón de la I+D aplicada al emprendimiento, sofisticando los productos con los que se sale a competir, pero a su vez conectando con talentos comerciales y de marketing dentro y fuera de la universidad. También debiese entender e interiorizar entre sus alumnos el fracaso como parte del proceso, entendiendo que la primera versión del producto va a ser horrible, pero que va a permitir encontrar una hebra que seguir para construir la innovación disruptiva de largo plazo.

Beauchef no debe disfrazarse de otras entidades en emprendimiento, sino que debe abrazar su capacidad técnica de clase mundial. Si logra conectarse con los desafíos globales relevantes, aquellos que con sus soluciones pueden cambiar la historia, y a su vez adherirse a modelos de negocios, talento y financiamiento que potencie estas soluciones complejas, la Universidad completa puede ser un “peso pesado” en emprendimiento. Tenemos la parte más compleja, sólo falta la hiperconexión con el sistema y aprender el valor del aprendizaje en la falta de perfección. Ya hemos visto algunos esfuerzos como “Open Lab”, pero aún la Universidad de Chile es un gigante al que le falta maquinaria para procesar todo el talento potencial en emprendimiento.

Nunca nos debemos olvidar que en la innovación no siempre gana el mejor producto, sino que el mejor sistema. Cuántas veces fuimos a entrevistas de trabajo donde estábamos mucho mejor calificados que el resto, sin embargo, el otro sabía explicar mejor su propuesta de valor y nos dejaba fuera. Lo mismo pasa en emprendimiento. Podemos tener el mejor producto, pero si no tenemos un equipo y un modelo para escalar, otro de menor calidad conquistará el mercado.

Ya estamos a 2017. No podemos seguir pensando que todo el talento necesario está en una única cuadra…

Tadashi Takaoka, gerente Emprendimiento (S) CORFO

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