Por Martín Kozak, Country Manager de InterSystems

Recién cumplido el Día de Internet, el pasado domingo 17 de mayo, y en el año en que presenciamos la mayor crisis de los últimos 100 años, es que cabe la pena preguntarse por el aporte en concreto que una mayor conectividad tiene sobre la salud de las personas.

Y uno de los grandes desafíos tiene relación con el desarrollo de la telemedicina, en cómo los países hoy están analizando la forma de reforzar sus sistemas de salud y conectividad para dar paso a una nueva realidad que nos presenta el reto de conjugar innovación y, sin duda, inversión tecnológica para alivianar la carga de las redes sanitarias a nivel global.

El manejo eficiente de stocks, revisión de exámenes en la nube, ficha médica unificada, la atención a distancia de consultas no críticas y el seguimiento en línea de tratamientos básicos son parte de la solución para la red de salud, y esto se da gracias a una mayor conectividad.

La crisis sanitaria nos impulsa a innovar, a buscar nuevas formas de obtener una consulta médica de rutina, renovar una receta o, incluso, obtener un diagnóstico. Pero la telemedicina va más allá y, junto con democratizar el acceso a la atención de doctores calificados y especializados, uno de sus principales retos es mantener al paciente en el centro.

Me refiero al resguardo de sus datos, pero también a la activación de procesos ágiles para una atención más eficiente. Ese es el camino que hoy debemos seguir para enfrentar este escenario inesperado, y también el futuro de la salud, con la conectividad y desarrollo tecnológico adecuado.

Comentarios

comentarios

Compartir

Pin It on Pinterest