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Desafío de los alimentos funcionales convocó a la industria acuícola

  • Los avances y desafíos que representan los alimentos funcionales en la acuicultura fueron abordados por expertos internacionales y locales en seminario realizado en Puerto Varas.

  • Representantes de las empresas de salmonicultura y proveedores de alimentos destacaron el impacto positivo de los alimentos funcionales en el camino hacia una industria más sustentable.

 

La gran transformación experimentada por la industria acuícola a partir del desarrollo de dietas funcionales fue la temática central que reunió a ejecutivos y profesionales del sector. Expositores de Fraunhofer Alemania y Cargill abordaron los principales avances en la producción y suministro de estos alimentos, en tanto el panel de expertos locales debatió respecto al impacto que han tenido en los estándares productivos, sanitarios y medioambientales.

La apertura del Seminario “Alimentos funcionales para la acuicultura” estuvo a cargo de Pilar Parada, directora ejecutiva de Fraunhofer CSB (Centro de Biotecnología de Sistemas), y de Andrés Barros, gerente de Alimentos y Acuicultura de Fundación Chile (FCh). La ejecutiva resaltó la importancia de acercar la ciencia a la industria, para resolver sus principales problemáticas. “Somos un país campeón en crear startups, lo que está muy bien, pero también hay que llevar la innovación a las grandes industrias del país, como es el caso de la acuicultura”, señaló Pilar Parada, enfatizando que estamos siendo testigos de una “revolución de los alimentos” en esta actividad productiva.

Por su parte, Andrés Barros destacó la experiencia conjunta de Fraunhofer (70 años de historia) y Fundación Chile (40 años en acuicultura), que potencia la alianza entre ambas instituciones, así como su contribución en el ámbito acuícola. “Nuestro rol ha ido mutando desde ser generadores de empresas demostrativas, como lo hicimos con el salmón a principios de los 80’s, a articular y acompañar el desarrollo de la acuicultura con más de 20 especies llevadas a cultivo y 18 empresas creadas en este ámbito. Hoy somos testigos de la integración del mar con el agro, a medida que la proteína animal es sustituida por la vegetal, y la funcionalidad de los alimentos la pueden dar ingredientes locales de esta industria”, sostuvo el ejecutivo de FCh.

Luego de la bienvenida, se dio paso a la exposición de Raffael Osen, jefe del Departamento de Ingeniería de Procesos alimentarios en Fraunhofer IVV Alemania, quien presentó el tema “Extracción y uso de proteínas de origen vegetal en alimentación de peces”. Osen se refirió a las innovaciones desarrolladas para incorporar ingredientes funcionales a partir de semillas de maravilla, lupino, palmera macaúba, entre otros, destacando además el proyecto impulsado por la Unión Europea para el aprovechamiento de la harina de garbanzos. “Actualmente estamos llevando a cabo una iniciativa, con un fuerte apoyo del gobierno alemán, para desarrollar ingredientes basados en microalgas, en proteína de insectos y también en proteína de agricultura vertical. En este proyecto tenemos un gran número de socios de las industrias interesadas en los alimentos funcionales”, explicó el experto alemán.

La segunda charla, “Uso de alimentos funcionales en acuicultura”, estuvo a cargo del Dr. Christopher Hawes, investigador de Cargill con especialidad en Sea lice, SRS y Gill health. El experto presentó los logros sanitarios obtenidos a partir del suministro de dietas funcionales, “con un 30 a 70% de aumento en la supervivencia de los peces afectados por patógenos. Esos son números fantásticos”. Además de comprobar aumentos de peso, según dijo, pudieron demostrar la reducción de daño en la piel, “con la utilización de prebióticos, perfiles minerales mejorados, antioxidantes específicos y aminoácidos”. Asimismo, aseguró que desarrollaron “probióticos que nos permitieron mejorar la salud intestinal de los peces”.

 

Panel de expertos

Derie Fuentes, gerente de Acuicultura y Ecosistemas Marinos de Fraunhofer Chile Research, y Martin Hevia, director ejecutivo de Acuicultura de FCh, fueron los moderadores del panel de expertos locales, integrado por ejecutivos de empresas productoras y proveedoras de la industria salmonicultora.

Claudia Gatica, subgerente de marketing de Skretting Chile; Eduardo Jara, feed manager de Marine Harvest; Javier González, technical director de Cargill Aqua Nutrition; Jaime Santana, fish health & nutrition manager de Camanchaca, y Claudio Rabuco, director de operaciones de Maqui New Life S.A., integraron el panel, abordando tanto las dificultades como los progresos obtenidos en la incorporación de alimentos funcionales.

La ejecutiva de Skretting Chile resaltó en la oportunidad que “todas las plantas de alimentos están usando ingredientes vegetales, lo que demuestra que el cambio es posible. Sin embargo, el que sea un extracto vegetal no significa que necesariamente sea bueno”.

Eduardo Jara, por su parte, se refirió “al gran cambio que ha habido en la industria, en cuanto a reconocer el expertise de cada uno de los actores y articularse para innovar”, y aseguró que -si se miran los costos- “es más barato usar una dieta funcional exitosa que utilizar antibióticos”.

En tanto, Javier González puso el acento en responder a las demandas de los clientes, en cuanto a tener “herramientas potentes para reducir antibióticos”. Explicó que “en una dieta funcional hay muchos ingredientes, de modo que los distintos elementos actúen en sinergia para una mayor eficacia”.

Jaime Santana, de Camanchaca, se refirió a los progresos en la medición de la afectividad de los alimentos funcionales, así como a las distintas pruebas realizadas. “Se probaron muchos aditivos que causaron gran revuelo en su momento y que hoy ya no están. A la larga se produjo una selección natural”.

Claudio Rabuco, como representante de una empresa que no está vinculada a la acuicultura en su origen, puso en el tapete la contribución que puede hacer la nutracéutica a la industria, para que -a la larga- se obtenga un producto más saludable, que pueda llegar a los comercios del mundo con la etiqueta “libre de antibióticos”.

Los panelistas coincidieron en que hoy se exige a la industria mucho más que buenas intenciones y que se deben dar a conocer las prácticas sustentables que se están desarrollando. Asimismo, se hizo la comparación con producciones como la aviar o la bovina, “donde la exigencia no es la misma. Por el hecho de estar en el mar, la presión que recibe la acuicultura es mucho mayor”.

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