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Conozca FAB851, el nuevo FabLab de la Universidad de Chile

Inaugurado hace un par de meses, este moderno laboratorio de más de 450 metros cuadrados, pertenece a OpenBeauchef, ecosistema de innovación y emprendimiento de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile y tiene como misión la creación de productos tecnológicos que sean tangibles y que agreguen valor al ecosistema emprendedor e innovador del país.

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Junto a su director, Juan Cristóbal Zagal, InnovaciónChilena recorrió este amplio espacio, para conocer de cerca cómo funciona. Tal como explica Juan Cristóbal, se trata del primero en su tipo en el país que no tiene costo para quienes realicen algo open source (código abierto), mientras que para startups y empresas consolidadas, tiene un costo muy bajo. “Además, en FAB851 se dictan cursos para aprender a usar estas herramientas de fabricación digital –todas propiedad de la universidad-, como las impresoras 3D, las que después pueden ser utilizadas para distintos fines”, comenta.

 

En FAB851 los usuarios tienen una amplia gama de posibilidades, tales como construir prototipos con los más diversos fines, creación de piezas de alto valor, como algunas del satélite Suchai (próximo a ser lanzado en Estados Unidos), modelamiento de huesos con fines académicos, dispositivos para diagnósticos médicos, robots, un sistema de señalización para ciclistas y un mecanismo para captar la energía de las olas del mar, muebles, entre otros productos. Explica Juan Cristóbal que el único requisito que exigen es que los emprendimientos y proyectos tengan el foco en el desarrollo de productos tecnológicos.

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Según el director, la idea de este nuevo espacio es aprovechar el fenómeno de la fabricación digital y el “Movimiento Maker”, en el que la gente tiene un nuevo tipo de interacción, al compartir diseños 3D y objetos a través de internet, a diferencia de antaño, donde solo se compartían fotos, video o planos, pero no objetos tangibles. “Hoy sí se pueden compartir objetos por internet. Y al revés también, escanear algo del mundo real y llevarlo a un plano digital. Incluso, cosas como enviar una bicicleta por correo electrónico también es posible. Con el requisito que tanto emisor como receptor de ese correo tengan equipos compatibles, de similares capacidades”, explica el también académico.

 

El FAB851 pretende, además, conectar a la FCFM con el mundo. Por eso, hasta acá llegan diseñadores, artistas, biólogos, personas con diferentes inquietudes, que quieren hacer cosas muy diversas. En tal sentido, Juan Cristóbal explica que en la universidad siempre ha existido la inquietud de generar espacios donde se puedan crear cosas. Revela que para tales fines la FCFM desarrolla de manera constante diferentes talleres con distintas especialidades. La diferencia de FAB851 es el añadido de la fabricación digital que, en este caso, está vinculada con otros laboratorios de Chile y el mundo. Como dato, agrega que este Fablab cuenta con muchas más máquinas que las se necesitan para contar con un laboratorio básico digital, como una herramienta de extracción de gases, que le dan un plus especial al lugar.

 

CREACIÓN DE PRODUCTOS

 

FAB851 se enmarca dentro de la red mundial de Fablabs, que está organizada desde el Massachusetts Institute of Technology (MIT), que también organiza una conferencia anual de esta red, en las que confluyen personas de todo el mundo para compartir experiencias, descubrimientos y novedades. En relación a ello, Juan Cristóbal señala que en Chile se ha dado un buen desarrollo de Fablabs, asociados principalmente a otras universidades del país y que lo ellos más buscan es generar valor a partir de la creación de productos tangibles. “En Chile ya tenemos un buen desarrollo de plataformas y productos móviles. Sin embargo, lo que mueve al mundo es la creación de cosas reales, ahí está la masa de todo el movimiento de la economía, en las cosas tangibles. Por eso, este movimiento maker, para muchos, es la antesala de una nueva revolución industrial, porque tiene la capacidad de afectar los procesos de manufactura y si Chile se sube de forma oportuna a este carro, le puede entregar una buena opción de desarrollo al país”, asegura

 

Es por eso que es de la idea que el Estado debería generar mayor cantidad de espacios como este, siempre con preocupación y foco en los productos que de ahí salgan. “Es una de nuestras principales preocupaciones que seamos capaces de generar productos reales y tangibles. Sería una vergüenza contar con un espacio de lujo como este, de cerca de 500 metros cuadrados y no estar sacando invenciones o productos nuevos”, señala. Por eso, también se han preocupado de mejorar el recurso humano con que cuentan y pronto contarán con más personal en el laboratorio. “Todos ellos con vasta experiencia en el desarrollo de productos y que cuentan con entrenamiento en lugares como este en Estados Unidos y otros países”, enfatiza.

 

En el corto tiempo de vida han sido capaces de reunir importantes proyectos. Entre ellos, una solución para generar energía a través de las olas, desarrollada en un 100% en este Fablab; han creado nuevas impresoras 3D, que esperan tengan una pronta salida al mercado; hay una startup que fabrica dispositivos que permiten cronometrar competencias deportivas, basadas en hardware prototipados en FAB851 y otra empresa que ha generado nuevas baterías de litio y empresas alrededor de dicha creación.

 

Asimismo, en FAB851 desarrollaron hace un tiempo el robot, Octaworm, el que recién subido a Youtube logró una gran cantidad de visitas. Entre ellas, un profesor de la Universidad de Akron, Estados Unidos, donde intentaron replicarlo, sin un total éxito, por lo que decidieron viajar hasta Chile y constatar en el mismo FAB851 cómo era su funcionamiento. “Ese tipo de interacciones de colaboración son las que buscamos”, cuenta orgulloso.

 

Autor: Sebastián Andrade

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