En América Latina, más de 10 millones de personas hicieron su primera compra online en el primer año de la pandemia, lo que convirtió a la región en el mercado de más rápido crecimiento para el comercio electrónico. En Chile, la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) prevé que las ventas online para este año 2023 superen los USD$ 12.000 millones.

El futuro llegó y al golpear a la puerta dijo: “Su pedido ya está aquí”. El eCommerce es una de las grandes novedades del siglo XXI y tras la pandemia, con una avalancha sin precedentes en la incorporación de usuarios y la consolidación de nuevas modalidades, se convirtió en el emblema de la nueva normalidad.

«América Latina es un escenario destacado de esta transformación. Más de 10 millones de latinoamericanos hicieron su primera compra online en el año 2020. Un aumento vertiginoso del 37% en apenas 1 año, y que según Morgan Stanley se había prácticamente duplicado para 2022. Esto convirtió a la región en el mercado de más rápido crecimiento del eCommerce en todo el mundo, pero según todos los análisis, lo más importante está por venir», señala Agustín Parodi, Chief Business Officer de Geopagos.

El volumen de ventas online en América Latina alcanza apenas el 20% de las ventas minoristas totales. Según Morgan Stanley, el mercado de eCommerce en Latinoamérica ronda los USD$ 100.000 millones, un número que podría duplicarse en 2025.

De hecho, según datos de un estudio publicado por ABI Research se prevé que el comercio electrónico siga ganando terreno en comparación con la tienda física, y se estima que llegue a significar el 25% de las ventas de retail para el año 2025.
Las diferencias entre América Latina y los mercados desarrollados es precisamente el tamaño de la oportunidad que el ecosistema tiene por delante.

Un camino con grandes desafíos

Durante años, el desarrollo del comercio electrónico en Latinoamérica se enfrentó con dos situaciones: las dificultades logísticas y de infraestructura, por un lado, y la escasa penetración de medios digitales de pago por el otro.

Ese panorama ya cambió. Con una de las poblaciones más jóvenes del planeta, la penetración de los smartphones en América Latina se intensificó. De hecho, según GSMA, en 2022 la cantidad de usuarios de Internet móvil en la región sobrepasó los 380 millones, lo que refleja una tasa de penetración del 60% de la población . Lo que sumado a una mejor conectividad, preparó el terreno para la democratización del comercio digital. Según datos de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) en diciembre de 2021, el 68% de los hogares de Chile contaba con una conexión a Internet fija. Mientras, el tráfico de datos móviles registró 15,9 GB por conexión en la misma fecha.

«En paralelo, se produjo un singular crecimiento de startups y jugadores tradicionales que combinan capilaridad territorial con tecnología y que abrió el camino a muchos más “vendedores online”. Según un reporte de eMarketer, en Latinoamérica la cantidad de nuevos compradores digitales se está ́ estabilizando después de 2 años de crecimiento récord», sostiene el directivo de Geopagos.

Por otro lado, se produjo una revolución en el ecosistema de pagos. En 2022, de un total de oportunidades de pago que rondaba los USD$ 1.4 billones en toda la región, incluyendo retail y eCommerce; las tarjetas de débito y crédito ya han alcanzado el 44%. Otros medios digitales en conjunto se acercan al 20%, dejando al efectivo en el 37% de la torta . Un panorama totalmente diferente al de la pre pandemia.

En el caso chileno, la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) prevé que las ventas online para este año 2023 superen los USD$ 12.000 millones. Según el Banco Central, actualmente existen 2,5 tarjetas de pago vigentes por cada habitante de Chile, lo que es similar al promedio de los países encuestados por el Comité de Pagos e Infraestructuras del Mercado (CPMI).

«El eCommerce ha demostrado ser uno de los principales vectores de inclusión financiera. Y ha crecido gracias a una retroalimentación virtuosa con el desarrollo de los medios de pago: la digitalización de los pagos impulsa el crecimiento del comercio digital, tanto como el crecimiento del eCommerce potencia la digitalización de los pagos», explica Agustín Parodi.

Nuevos escenarios, más oportunidades

El comercio digital amplía las oportunidades de venta a marcas, retailers e incluso pequeños comercios. En una era marcada por la omnicanalidad, es además una necesidad. La mayoría de las compras en el mundo físico traen consigo una investigación previa en Internet. O, viceversa, quienes ven algo en una tienda física, suelen acudir a un Marketplace para encontrar el mejor precio.

Para los consumidores también se trata de un mundo nuevo. El eCommerce no sólo permite acceder a una oferta más amplia, diversa y con mayor comodidad. Sino que habilita modos innovadores de consumir. El rol de las redes sociales e iniciativas como el Social Commerce crecen en toda la región. Las recomendaciones comienzan a tener cada vez más peso en las decisiones de compra, sostiene Agustín Parodi de Geopagos.

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Karina Durney