Hace unos días tuve el privilegio de participar en una gira junto a Emprendedores Endeavor de Argentina, Uruguay y Chile a la Startup Nation: Israel.

Fue fascinante y muy motivador visitar un país del Medio Oriente, con menos de la mitad de la población de Chile, con un gran porcentaje de inmigrantes cuyo idioma materno no es el idioma oficial y donde las empresas se han puesto como objetivo impactar la calidad de vida de la humanidad a través de innovaciones tecnológicas a escala global. Y lo están logrando.

Aunque Israel y Chile están a mucha distancia geográfica y cultural, compartimos varias similitudes: somos un país pequeño en el vecindario, con mercados poco profundos, con gran parte del territorio cubierto por un desierto y con mucha inmigración. Pero nos diferencia el hecho que Israel tenga más que el doble de PIB per cápita de Chile y que, pese a que gran parte de la producción está automatizada, hay muy bajo desempleo. ¿Cómo lo lograron? Transformándose en el Startup Nation, donde el emprendimiento es una política nacional.

¿Qué tenemos que hacer entonces para transformar a Chile en el Startup Latam Nation? Hay muchas respuestas posibles, pero debemos partir por un aspecto fundamental: la educación.

Hoy más que nunca, es relevante y urgente desarrollar las habilidades del siglo XXI para preparar a las nuevas generaciones para un mundo muy diferente al que conocemos hoy. Hay que aprender a emprender desde pequeños, a través del desarrollo del pensamiento divergente y de la colaboración. Los alumnos deben sentirse creadores, protagonistas y percibirse como agentes de cambio y con capacidades de aprender a aprender en un mundo globalizado.

Para convertir Chile en la Startup Latam Nation, se deben generar las condiciones en el país para fomentar el emprendimiento y apoyar el crecimiento de estas. Este entorno debe facilitar a que los emprendedores pequeños, apunten a ser grandes empresas.

Nuestro emprendimiento debe tener vocación global. Para esto se requiere un ecosistema que incentive desde el inicio a escalar y atreverse a salir al mundo para ofrecer las innovaciones incubadas en Chile.

Todo emprendimiento parte de un sueño, los grandes países que transforman su realidad también.

Ariel Gringaus, emprendedor Endeavor y CEO de Colegium

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