Emprendimiento

Boost: el servicio que espera cambiar la forma de hacer capacitaciones en el mundo

Ver cuál era el real impacto de las capacitaciones realizadas por las empresas. Esa fue la idea de German Reyes, co-fundador de Boost (impulsar en español) junto con sus socios, hace exactamente tres años.

Pero ¿cómo logran esto? Midiendo tres elementos: primero, la satisfacción de los participantes a través de una encuesta, luego el aprendizaje, realizando una prueba antes y después de la capacitación y, por último, una evaluación de transferencia de puesto de trabajo que quiere descubrir las conductas que se quieren cambiar en los empleados.

El servicio ayuda, lógicamente, al departamento de capacitaciones y, según nos cuenta su co-fundador, Boost hace mucho sentido a las empresas grandes en el que tienen que capacitar a muchos empleados constantemente, tales como bancos, retáils, entre otros.

“Nuestra propuesta de valor de cara a los clientes es que nosotros podemos a ayudarlos a optimizar la inversión que hacen en las capacitaciones. Básicamente lo que nosotros hacemos es con un 1% del presupuesto de capacitaciones, optimizamos un 99% de respaldo” – cuenta el impulsor de Boost.

Sin embargo, todo comenzó cuando Reyes trabajaba en una consultoría, luego de que se titulara como ingeniero comercial en la Pontificia Universidad Católica, cuando se dio cuenta con su equipo, mientras llevaba un proyecto para una empresa grande, que estaban invirtiendo una gran cantidad de dinero en capacitaciones, desconociendo la efectividad de estos en los trabajadores.

“Investigué y en todo el mundo existe el mismo problema, por lo tanto, decidimos empezar con este sistema y lo quisimos hacer tecnológico para poder escalarlo a nivel mundial” menciona el emprendedor al recordar los primeros pasos de Boost.

Reyes cuenta que en un principio solo le dedicaba los fines de semana, pero a medida que avanzaba el tiempo y gracias al apoyo que le brindo su familia y cercanos renunció a su trabajo y se dedicó un 100% a esto.

Luego de los seis primeros meses de arduo trabajo, ya tenían su primer gran cliente: Banco Santander, desde ese entonces han expandido su trabajo a grandes retáils y empresas renombradas en nuestro país.

Pero lo destacable de este emprendimiento es que las siete personas que trabajan en Boost – separadas en tres áreas: felicidad del cliente, desarrollo y ventas – no sobrepasan los 29 años, por lo mismo, no es de extrañar que se lleven tan bien entre ellos y estén en sintonía con el proyecto todo el tiempo.

“A mí todavía me preguntan hace cuanto rato salí de la universidad –  se ríe el emprendedor al ser consultado por la reacción de los compradores al ver su equipo de trabajo – pero yo te diría que productos apoyados en tecnología, la juventud nos favorece”.

Agrega, además, que la confianza que le dan a los clientes de que su servicio realmente va a funcionar en su empresa va de la mano con dos elementos: con los clientes con los que trabajas y con la seguridad con la que le vendes tu servicio a las personas.

Pero Boost, convive en una casona con cuatro emprendimientos más, que al igual que ellos son todos jóvenes y con emprendimientos relacionados con la tecnología. Germán Reyes destaca esto ya que nos cuenta que, en vez de generar competencia entre ellos, se ayudan con temas relacionados a la subvención o en la hora de tomar decisiones difíciles.

A pesar de tener grandes clientes y una gran idea que los ha llevado a crecer a grandes pasos, creen que su mayor cambio ha ocurrido hace tan solo unos seis meses atrás cuando llegó una nueva persona en el equipo que les hizo ver sus falencias y los convenció de empezar desde 0 el software que venían desarrollando.

“Desde ese momento, que paz, no te imaginas la cantidad de lo que hemos avanzado desde entonces, antes, cualquier cambio era imposible” – opina el ingeniero.

Así mismo creen que en estos últimos meses han podido expandir sus servicios de cara al cliente. Antes solo se especificaban en medir el impacto de las capacitaciones, una idea muy gringa, según las palabras de Reyes.

Pero al parecer nuestro país aún no está preparado para eso, ya que es cuando ahora notan el aumento sustancial en ventas desde que ofrecen una gama mucho más completa de lo que este implica.

Los siguientes pasos para Boost es comprobar, en los próximos seis meses, si su nueva estrategia es la adecuada y logran el crecimiento que ellos proyectan. De ser así esperan tener una inversión para poder escalar su servicio a nivel global.

Por el momento, Germán Reyes y el equipo de Boost, se sienten confiados y enfocados en lograr su único objetivo que es el cambiar la forma en que se hacen las capacitaciones en el mundo.

 

 Por Sophia Maraboli Aedo

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